¿Conoces los diferentes tipos de gafas de realidad virtual? Hace unos días te contamos la historia de la realidad virtual para ponerte en situación de lo que está suponiendo esta tecnología en nuestros días. Hoy queremos contarte cómo es uno de los elementos que actualmente hace posible la realidad virtual. Ese elemento no es otro que las gafas VR (virtual reality en inglés) o las gafas de realidad virtual.

Como sabrás, la realidad virtual no es para nada una tecnología reciente, pero los avances que han surgido durante los últimos años ha permitido no sólo que ésta se desarrolle sino que además ha permitido popularizarla de tal forma que es posible disfrutar de ella en el ámbito doméstico. La realidad virtual se estuvo utilizando durante décadas con fines formativos y educativos, pero fue el salto a los videojuegos lo que permitió que su uso se extendiese.

Crear un entorno simulado y hacer que nuestra presencia también se recree en él como a través de una visión en primera persona es lo que hace que podamos percibir la realidad virtual. Ya te contamos en el artículo donde te contamos la historia de esta tecnología, qué tipo de artilugios se fueron inventando y perfeccionando con el paso del tiempo para llegar a lo que hoy conocemos como gafas de realidad virtual, de lo que vamos a hablarte en esta ocasión.

¿Qué son las gafas de realidad virtual?

Las gafas de realidad virtual son dispositivos diseñados para sumergir al usuario en un entorno digital generado por ordenador. Su objetivo es crear la sensación de estar presente dentro de una escena virtual mediante imágenes, sonido y seguimiento de movimientos.

A través de estas gafas, el usuario percibe el entorno en primera persona, como si realmente estuviera dentro del escenario. Para conseguirlo, combinan pantallas, lentes y sensores que reaccionan a los movimientos de la cabeza y del cuerpo.

De los primeros cascos VR a las gafas actuales

La realidad virtual no es una tecnología reciente. Durante décadas se desarrollaron dispositivos experimentales que buscaban recrear entornos simulados, aunque sus dimensiones eran grandes y su uso estaba limitado a ámbitos profesionales o de investigación.

Aquellos primeros sistemas se parecían más a cascos voluminosos que a las gafas actuales. Con el avance de la tecnología, los componentes se fueron reduciendo de tamaño y mejorando en calidad, lo que permitió crear dispositivos más compactos y accesibles.

Hoy en día las gafas de realidad virtual tienen un diseño mucho más ligero y similar al de unas gafas de buceo, lo que facilita su uso tanto en entornos profesionales como domésticos.

Qué experiencia ofrecen en la actualidad

El objetivo de las gafas VR es generar una experiencia inmersiva. Para lograrlo, muestran imágenes que ocupan gran parte del campo visual del usuario y reaccionan a sus movimientos en tiempo real.

Esto hace que el cerebro interprete la escena como un espacio tridimensional en el que puede mirar alrededor, explorar o interactuar. Cuando la experiencia se combina con sonido envolvente y seguimiento de movimiento, la sensación de presencia dentro del entorno virtual aumenta notablemente.

¿Cómo funcionan las gafas de realidad virtual?

El funcionamiento de las gafas de realidad virtual se basa en crear una ilusión visual que hace creer al cerebro que está observando un entorno real en tres dimensiones.

Para lograrlo, el dispositivo muestra dos imágenes ligeramente diferentes de la misma escena, una para cada ojo. Esta técnica se conoce como visualización estereoscópica y permite simular profundidad.

Además, las gafas utilizan sensores que detectan los movimientos de la cabeza y actualizan la imagen en tiempo real para mantener la coherencia entre lo que el usuario ve y cómo se mueve.

La imagen estereoscópica y el efecto de profundidad

La mayoría de sistemas de realidad virtual utilizan una pantalla que muestra dos perspectivas ligeramente distintas de la misma escena. Cada ojo recibe una de estas imágenes a través de las lentes del dispositivo.

El cerebro combina ambas perspectivas y genera la percepción de profundidad, de forma similar a como funciona la visión humana en el mundo real. Este efecto permite que los objetos parezcan situados a diferentes distancias dentro del entorno virtual.

Pantalla y campo de visión

La pantalla es uno de los elementos más importantes de las gafas VR. Sobre ella se proyecta el contenido que el usuario verá dentro del entorno virtual.

Las lentes integradas ayudan a ajustar la imagen y a ampliar el campo de visión. En muchos dispositivos modernos, este campo se sitúa entre los 105 y los 120 grados, lo que permite cubrir gran parte del área visual y mejorar la sensación de inmersión.

Cuanto mayor sea la calidad de la pantalla y el campo de visión, más realista resultará la experiencia.

Sensores y seguimiento de movimientos

Las gafas de realidad virtual utilizan distintos sensores para detectar cómo se mueve el usuario. Gracias a ellos, la escena virtual se adapta a los movimientos de la cabeza o del cuerpo.

Entre los sensores más habituales se encuentran:

  • Giroscopio, que detecta la rotación del dispositivo.
  • Acelerómetro, que mide la orientación y los cambios de movimiento.
  • Magnetómetro, que ayuda a situar la posición en el espacio.

Además, algunos sistemas incluyen cámaras o sensores externos que permiten rastrear el movimiento dentro de una habitación y trasladarlo al entorno virtual.

Sonido y experiencia inmersiva

El sonido es otro elemento fundamental en la realidad virtual. Muchos dispositivos incluyen auriculares o sistemas de audio espacial que permiten escuchar sonidos procedentes de distintas direcciones.

Este audio envolvente complementa las imágenes y refuerza la sensación de estar dentro del entorno virtual.

Tipos de gafas de realidad virtual

Dentro de las gafas VR podemos distinguir varios tipos en función del dispositivo al que estén conectadas para su utilización y de cómo estén conectadas a él, pero también en función de su autonomía, de su estructura o de su nivel de inmersión. Hablemos de ellas.

Gafas VR para PC

Se trata de aquellos tipos de gafas de realidad virtual que se conectan a un ordenador, ya sea de sobremesa o portátil y generalmente esa conexión es a través de un cable que evita los retrasos en la retransmisión de las imágenes, si bien existen modelos cordless o inalámbricos.

Para su buen funcionamiento, es vital que el equipo informático no sea muy antiguo y que disponga de una buena tarjeta gráfica compatible capaz de soportar las necesidades técnicas de las gafas vr. En el caso de los modelos con cable nos encontramos con la limitación que supone la longitud del mismo para realizar algunos movimientos, por eso lo óptimo es contar con entre 2 y 5 metros de cable.

Cuando hablamos de gafas vr para pc no solamente pensamos en su uso para juegos, sino que existen muchas otras aplicaciones que pueden ser educativas o informativas. Por ejemplo, podríamos realizar una visita guiada gracias a unas gafas de realidad virtual a través de una web de un museo y visitar sus salas y exposiciones.

Gafas VR para videoconsolas

Se trata de aquellos tipos de gafas de realidad virtual diseñadas especialmente para su uso con videoconsolas, aunque por norma general, las válidas para PC pueden también conectarse a las videoconsolas. Las características son las mismas que en el caso anterior y permiten un modo de juego mucho más inmersivo.

Así como los tipos de gafas de realidad virtual para PC, las de videoconsola también requieren que el equipo sea un modelo más o menos moderno o reciente para que pueda soportar las necesidades de las gafas.

Gafas VR para smartphone

Este tipo de gafas son las más distintas respecto a los modelos anteriores. Requieren del uso del smartphone como pantalla que proyecta las imágenes divididas en dos para simular la visión de cada ojo y a través de una serie de lentes, el espectador puede tener la sensación de encontrarse en el escenario que se le muestra.

Suelen ser más sencillas que los tipos de gafas de realidad virtual anteriores porque carecen de la pantalla de forma nativa y necesitan de la del smartphone para poder utilizarlas. Cuentan con una serie de conectores que permiten que el teléfono se quede fijo en las gafas VR y la apariencia final es similar a las gafas para pc o videoconsola, con la ventaja de no necesitar cables.

Gafas VR con cable

Se trata de un tipo de gafas de realidad virtual que cuentan con un cable de conexión para poder unirlas al dispositivo con el que las queramos utilizar. Son menos costosas ya que no cuentan con un procesador interno, sino que utilizan los recursos gráficos de los dispositivos a los que están conectadas.

Por lo general cuentan con varios metros de cable para permitir cierta libertad de movimiento, pero siguen ofreciendo limitaciones en este ámbito.

Gafas VR independientes o autónomas

Suelen ser más costosas ya que integran un procesador y los sensores en el interior para poder tener la autonomía con respecto al dispositivo al que se conecten. Generalmente esta conexión se establece vía Bluetooth u otro tipo cordless y su uso es muy similar a las que tienen cable pero con la ventaja de que la libertad de movimientos es mayor.

Deben incluir una estación de carga para poder utilizarlas de forma autónoma, algo que las de cable no necesitan.

Otros tipos de gafas VR según su diseño

Además de clasificarse por su funcionamiento, las gafas de realidad virtual también pueden diferenciarse por su construcción y materiales.

Gafas VR estándar

Concebidas para ser un dispositivo tecnológico por sí mismo, bien como hardware periférico de un ordenador, una videoconsola o un smartphone y su cuerpo está formado por piezas de metal, plástico y otros materiales de cierta consistencia. Están diseñadas para perdurar y que puedan resistir muchos usos.

Gafas VR DIY (“do it yourself”, “hazlo tú mismo”) o Cardboard

Este tipo de gafas de realidad virtual suelen emplearse con smartphone y las popularizó Google con su modelo Cardboard que, como te adelantamos antes, ¡son de cartón! La sensación de realidad virtual no es de la calidad de otras gafas, lógicamente, pero sirven para hacernos una idea de cómo es la experiencia.

Nivel de inmersión en las gafas de realidad virtual

El nivel inmersivo hace alusión a la capacidad que las gafas VR tienen para simular los entornos de una forma más fidedigna y que el espectador encuentre esta experiencia mucho más realista. La inclusión de auriculares permite que esta sensación aumente, así que aquellos modelos que los incorporan o que cuentan con una mejor tecnología de imagen y permiten reproducir gráficos mucho más fieles a la realidad, tendrán un nivel inmersivo mucho más alto.

Como ves, existen muchos tipos de gafas de realidad virtual y se trata de un área que permite explorar nuevos campos para conseguir mayores niveles de inmersión del usuario. ¿Por ejemplo? Aunque se han hecho intentos, todavía no se han desarrollado gafas VR capaces de reproducir olores. ¡Todo un reto!

Factores que influyen en la experiencia inmersiva

Existen varios elementos que influyen en la calidad de la experiencia:

  • Resolución y calidad de la pantalla
  • Campo de visión
  • Precisión de los sensores de movimiento
  • Latencia o retraso en la imagen
  • Calidad del sonido envolvente

Cuando todos estos factores funcionan de manera coordinada, la experiencia se vuelve mucho más convincente y natural.

Aplicaciones actuales de la realidad virtual

La realidad virtual se ha extendido a numerosos sectores en los últimos años, aunque uno de los más importantes sigue siendo el entretenimiento.

Videojuegos

Los videojuegos son uno de los principales impulsores de esta tecnología. La realidad virtual permite experimentar los juegos desde dentro del escenario, interactuando con el entorno de una manera más directa.

Esto abre nuevas posibilidades para el diseño de experiencias de juego más inmersivas.

Educación, formación y experiencias virtuales

Más allá del ocio, la realidad virtual también se utiliza en ámbitos educativos y formativos.

Por ejemplo, permite recrear entornos históricos, realizar visitas virtuales a museos o entrenar habilidades profesionales mediante simulaciones.

El futuro de las gafas de realidad virtual

Las gafas de realidad virtual continúan evolucionando con mejoras en pantallas, sensores y sistemas de procesamiento.

A medida que la tecnología avance, es probable que las experiencias sean cada vez más realistas y accesibles para un mayor número de usuarios. Esto abrirá nuevas oportunidades tanto en el entretenimiento como en sectores como la educación, la formación o la industria.

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