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Inteligencia artificial y big data: tendencia tecnológica

Inteligencia artificial y big data: tendencia tecnológica

La inteligencia artificial y el big data han venido para quedarse, no hay duda. Estas tecnologías son, entre otras cosas, la causa de que un robot pueda jugar al ajedrez emulando las acciones y decisiones humanas y respondiendo a ellas o de que tu smartphone sea capaz de activarse al realizar un reconocimiento facial.

Parecen dos cosas a priori muy comunes y posiblemente están ya tan integradas en nuestra vida diaria, que pasan incluso desapercibidas.

Y es que estas tecnologías ya no son cosas del futuro y han dejado de considerarse ciencia ficción para convivir con nosotros. ¿Lo mejor? Suponen dos campos de amplísimo interés para desarrolladores, programadores y otros perfiles con conocimientos STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas).

Estos sectores tecnológicos se están abriendo camino dentro y fuera de nuestras fronteras, demandando cada vez más profesionales expertos.

¿Te gustaría trabajar en estas áreas? Te contamos con detalle en qué consiste cada una, cómo están relacionadas entre sí y por qué componen un interesantísimo mercado laboral para aquellos apasionados de la tecnología.

 

¿Qué es la inteligencia artificial y cuál es su origen?

El término de inteligencia artificial como tal empezó a utilizarse en la década de los 50 y no ha dejado de incrementarse su uso desde entonces gracias al diseño y desarrollo de todo tipo de máquinas y ordenadores que con el paso del tiempo han ido incorporando nuevas funcionalidades para interactuar con el entorno.

En cambio, hay personas que sitúan el nacimiento de a AI en la antigua Grecia y mencionan a Aristóteles al describir un conjunto de reglas que determinan una parte del funcionamiento de la mente para obtener conclusiones racionales e incluso a Alejandría, donde Ctesibio construyó una máquina autocontrolada que regulaba un flujo de agua.

Obviamente se trata de ideas muy primitivas pero que efectivamente pudieron sentar las bases de lo que hoy día conocemos como inteligencia artificial.

Y es que de eso se trata tal como entendemos a día de hoy la inteligencia artificial, de cualquier agente tecnológico capaz de imitar las funciones cognitivas en relación con seres humanos o con otros agentes. Hablamos de máquinas a las que se le pueden atribuir capacidades humanas como la percepción, el razonamiento, el aprendizaje, el análisis.

Estas máquinas u ordenadores pueden interpretar datos externos y aprender de ellos, para luego utilizarlos como la base a partir de la cual desarrollar tareas, completar acciones y lograr metas adaptándose a un entorno que puede ser cambiante. Algo así como hacer que las máquinas imiten el cerebro humano. Aunque nos suene a ciencia ficción, lo cierto es que la AI no está tan lejos de nuestro alcance como podríamos imaginar.

Por increíble que parezca, son cada vez más numerosas las personas que se interesan por este área de la ciencia y la tecnología, buscando la manera en que poder desarrollar su carrera profesional en este ámbito.

¿Te gustaría encontrar un curso de inteligencia artificial y formarte para lograrlo? Por suerte, existen lenguajes de programación orientados a esta ciencia, como el Python, del que ya te hablamos en más de una ocasión.

¿Sabías que puedes estudiar lenguaje Python y especializarte en inteligencia artificial en nuestra escuela? Antes de hacerlo, te recomendamos seguir leyendo para conocer un poco más en qué consiste el big data y cómo su combinación con la AI, está suponiendo una auténtica revolución tecnológica.

 

Una aproximación al big data

Además de la inteligencia artificial, existe otra ciencia computacional que en combinación con la primera, ha conseguido que la tecnología haya dado un salto vertiginoso en su afán por desarrollar capacidades lo más parecidas posible a las de los seres humanos.

El término big data puede hacer alusión a dos cuestiones. Por un lado, a un conjunto de enormes dimensiones de datos disponibles y que es generado por las personas a través de la tecnología y en función de sus acciones. Por otro lado, a las nuevas tecnologías que posibilitan el almacenamiento y procesamiento de todos esos datos.

 

¿Qué acciones de nuestro día a día arrojan información al cómputo del big data?

Pues por ejemplo tareas tan comunes como enviar un email, una búsqueda en Internet, un post en una red social o añadir un artículo al carrito de compra de una tienda online, aunque finalmente no se compre.

El cruce de toda la información que se puede extraer de nuestras acciones, tanto en Internet como offline, con todos nuestros datos personales por sí solo no es relevante salvo si se realiza un minucioso análisis y un tratamiento adecuado de todo ello.

Pero no solo eso, sino que se puede poner en valor toda esa información, que además es escalable en volumen de datos, y puede examinarse para que la tecnología de la que disponemos hoy en día nos conozca mejor y además actúe en consecuencia.

Aquí es donde la conjunción inteligencia artificial y big data entra en juego para que los desarrolladores y programadores sean capaces de aplicarlas combinadas y crear software al servicio de empresas, instituciones y usuarios.

 

El big data aplicado a la inteligencia artificial

El desarrollo de muchos sectores, actividades y empresas está ligado a la inteligencia artificial y el big data combinados entre sí. La retroalimentación de estas dos tecnologías ofrece múltiples posibilidades que hace un tiempo parecían impensables.

Cuanto más se logra imitar la inteligencia humana y más datos generamos las personas, las máquinas serán cada vez más capaces de recoger, analizar y aprender a emplear nuestros comportamientos. Se trata por tanto de una combinación altamente escalable, que no deja de crecer en tanto en cuanto nosotros no dejamos de generar información.

En la medida en que desarrolladores y programadores son capaces de crear algoritmos se podrá ampliar la lógica de las máquinas y ordenadores y buscar nuevas aplicaciones.

Pero no sólo eso, sino que hemos llegado a un punto en el que son las propias máquinas quienes, a partir de la combinación de inteligencia artificial y big data, pueden aprender por sí solas identificando patrones entre millones de datos que les permiten además predecir comportamientos.

 

Machine learning

Al igual que son capaces de aprender y predecir conductas, también pueden hacer lo mismo con los errores para evitarlos en el futuro. Esto es lo que se conoce como machine learning y que sólo es posible gracias a esta simbiosis tecnológica que une la inteligencia artificial y el big data.

¿Quieres conocer algunos ejemplos de cómo pueden aplicarse la inteligencia artificial, el big data y en consecuencia, el machine learning? Aquí te contamos algunos:

  • Digitalización y automatización del tejido empresarial. Las empresas pueden mejorar sus decisiones estratégicas si cuentan con la ayuda de máquinas capaces de predecir comportamientos en seres humanos y en otras máquinas o si son capaces de realizar una tarea de forma autónoma o en base a una acción previa. Esto también sirve para conocer la productividad y tener la posibilidad de mejorarla para crecer y expandirse.
  • Recomendaciones personalizadas. Uno de los sectores altamente beneficiados del desarrollo de estas tecnologías es sin duda el del marketing y la publicidad, capaces hoy en día de hacer recomendaciones personalizadas a sus clientes actuales y potenciales en función de su comportamiento, sus intereses y sus necesidades.
  • Chatbots. Son un arma muy potente para mejorar el contacto directo con los clientes desde una web, por ejemplo. El machine learning permite a los bots mantener una conversación como si se tratase de un ser humano, lo que puede agilizar mucho la gestión de la atención al cliente.
  • Diagnóstico y protección. Aunque la inteligencia artificial y el big data tiene sus detractores, lo cierto es que pueden ser de gran ayuda para combatir ataques informáticos, hackers y otros problemas como la suplantación de la identidad digital, ya que el machine learning es capaz de detectar comportamientos extraños y reportarlos.

Estos son solo algunos ejemplos de aplicación de la inteligencia artificial y el big data combinados, pero existen otros muchos que están en constante desarrollo y día a día surgen oportunidades en este ámbito. Se trata de un sector en auge que se necesitan cada vez más profesionales expertos, capaces de poner en marcha todo tipo de proyectos de machine learning y sus consiguientes aplicaciones en empresas e instituciones.

 

¿Te gustaría ser desarrollador y trabajar en esta área?

Adquirir formación en inteligencia artificial y big data es la vía para lograrlo. ¿Sabías que en nuestra escuela online puedes aprender a programar con uno de los lenguajes que más se aplican en el desarrollo de estas tecnologías?

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